Existe un panorama incierto económicamente con la escases de chips

Si bien el 2020 nos dejo muchos obstáculos a superar, los estragos de una guerra tecnológica nos sigue hasta nuestros días afectando, esto derivo en una escases cada vez mas de componentes electrónicos y de chips para diferentes sectores tecnológicos, analistas expertos en la materia como Evgeni Grankin opinan respecto a lo que acontece.

“Durante la pandemia, la necesidad de electrónica para los servicios en la nube se ha sumado a esta demanda y las ventas de ordenadores simplemente han aumentado. Otros factores como las graves sequías en Asia que provocaron interrupciones en las fábricas de chips, el cambio de Apple de procesadores Intel a procesadores propios y la recuperación del flujo de pedidos de chips de los fabricantes de automóviles también influyeron”, explicó el analista.

Este fenómeno lo han bautizado como cuello de botella, las empresas que controlan el mercado propio como Intel que puede fabricar sus componentes y autoabastecerse, pero por otro lado Samsung, TSMC y varias empresas pequeñas no alcanzan a satisfacer la demanda mundial.

A pesar que el mercado de telefonía móvil, computo, videojuegos y varios electrodomésticos han sido severamente afectados, las que mas recienten esta decrecion de chips son sin duda la automotriz, El analista Alexéi Fomichev cree que el déficit de chips no se resolverá definitivamente hasta mediados o finales de 2022.

“Tanto las autoridades americanas como las europeas están preocupadas por esta situación y ya han anunciado que tienen la intención de invertir activamente en el desarrollo de su propia producción de chips para reducir su dependencia de los proveedores asiáticos. Se trata de una cuestión especialmente urgente de la agenda económica mundial, dado que la demanda de chips aumentará pronto debido al aumento de la producción de coches eléctricos”, indicó.

Se habla que el coste para la producción de chips desfasados es aproximadamente de 4,000 millones de dólares según nos indica Grankin, a su vez nos comenta que una gran planta de producción de chips con la tecnología más avanzada podría llegar a costar unos 10,000 millones de dólares, mismas que Intel y TSMC, y podría llegar a los 20,000 millones de dólares, estos son datos recabados de American Semiconductor Industry Association.

Todo esto nos acerca a un panorama con escasez de chips y el cual no pronostica una salida a el impacto económico que hemos estado resintiendo a corto plazo.

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