BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, mantiene su interés en la inteligencia artificial (IA) como tema de inversión, pero los inversores se están enfocando en oportunidades más amplias. Según el informe Investment Directions publicado este martes, los inversionistas que buscan capitalizar la IA en 2026 prefieren apostar por proveedores de energía e infraestructura, en lugar de las grandes tecnológicas tradicionales de Wall Street.
La encuesta, realizada a 732 empresas clientes en la región EMEA, mostró que solo una quinta parte considera que los mayores grupos tecnológicos estadounidenses representan la oportunidad de inversión más atractiva en IA. Por el contrario, más de la mitad de los encuestados optó por proveedores de energía, necesarios para mantener activos los centros de datos, y un 37% priorizó la infraestructura como la principal opción de inversión en este sector.
¿Por qué cambian las prioridades?
En 2025, la IA y las grandes tecnológicas dominaron los mercados y la rentabilidad de la renta variable global. Sin embargo, a medida que empresas como Microsoft, Meta y Alphabet construyen nuevos centros de datos, surgen preocupaciones sobre la rentabilidad incierta del capital y el aumento de préstamos. Por lo tanto, los inversionistas buscan alternativas más seguras y diversificadas para aprovechar la ola de la IA.
Ibrahim Kanan, responsable de renta variable estadounidense de BlackRock, afirmó que es cada vez más importante gestionar el riesgo de las mega capitalizaciones y la exposición a la IA, mientras se aprovechan oportunidades alcistas diferenciadas. Esto indica que, aunque la IA sigue siendo relevante, los inversores priorizan sectores que soportan la infraestructura tecnológica, como energía y logística.
¿Perciben los inversionistas una burbuja en IA?
Según la encuesta de BlackRock, apenas el 7% de los encuestados considera que la IA constituye una burbuja de mercado, lo que sugiere que la mayoría ve el sector como una oportunidad de crecimiento real y sostenible. Por lo tanto, el enfoque no se limita a compañías de software y hardware, sino que se extiende a sectores que sostienen la expansión tecnológica, como energía, infraestructura y servicios auxiliares.
¿Qué significa para los mercados?
En conclusión, la tendencia para 2026 muestra que los inversionistas buscan equilibrio entre riesgo y oportunidad en la IA. Mientras las grandes tecnológicas siguen siendo relevantes, la inversión se inclina hacia sectores que permiten la operación de la tecnología, especialmente energía e infraestructura. Este cambio refleja un madurez en la estrategia de inversión, donde no solo importa la innovación, sino también la sostenibilidad y la eficiencia de los ecosistemas que la respaldan.