Los relojes atómicos dejarán de añadir el “segundo interpuesto” para ajustarse a la rotación de la Tierra
¿Por qué las autoridades científicas decidieron eliminar la corrección horaria?
Las principales organizaciones de metrología internacional, encabezadas por la Oficina Internacional de Pesas y Medidas (BIPM), acordaron suprimir de forma paulatina el uso del segundo de salto (leap second o segundo interpuesto). Esta corrección se aplicaba de manera periódica desde 1972 para sincronizar el Tiempo Universal Coordinado (UTC), medido con precisión absoluta por los relojes atómicos, con el Tiempo Universal (UT1), determinado por la rotación física e irregular de la Tierra. El incremento paulatino en la velocidad de rotación del planeta y las discrepancias de ajuste hicieron insostenible el mantenimiento de este procedimiento.
Impacto en sistemas informáticos, redes globales y sincronización digital
La adición o sustracción de un segundo en el tiempo oficial generaba importantes interrupciones en infraestructuras tecnológicas críticas a nivel mundial. Sistemas de navegación satelital (GPS, Galileo), redes bancarias, mercados bursátiles y servidores en la nube han experimentado fallas de sincronización debido a la incapacidad de algunos programas informáticos para gestionar minutos de 61 segundos. Ante el riesgo de caídas masivas en internet y fallos en sistemas automatizados, la comunidad científica determinó congelar la introducción de estos ajustes, permitiendo que la diferencia entre el tiempo atómico y el astronómico se incremente de forma controlada sin afectar las telecomunicaciones.
¿Qué implicaciones tendrá esta medida a largo plazo para la medición del tiempo?
Por un lado, la eliminación del segundo de salto brindará estabilidad y seguridad técnica a la infraestructura digital global, evitando desincronizaciones en bases de datos y redes financieras. Por otro lado, la acumulación gradual de la brecha entre la rotación terrestre y la hora atómica requerirá que las futuras generaciones de metrólogos evalúen soluciones alternativas cuando la diferencia sea significativa en varios siglos. De este modo, la ciencia prioriza la continuidad operativa de la sociedad digital sobre la coincidencia exacta con el movimiento del planeta.
