¿Tu lavadora huele mal? Estos cuidados ayudan a prevenir el moho y prolongar su vida útil

La lavadora necesita mantenimiento periódico para evitar la acumulación de humedad, residuos de detergente y suciedad que pueden provocar malos olores, manchas y problemas de funcionamiento. Aunque está diseñada para limpiar la ropa, su interior también requiere atención para mantenerse en buenas condiciones.

Fabricantes como LG, Samsung, Whirlpool y Haceb recomiendan realizar tareas de limpieza y revisar componentes como el tambor, el dispensador de jabón, los filtros y las mangueras. Estas acciones ayudan a prevenir obstrucciones y detectar posibles fallas antes de que se conviertan en reparaciones costosas.

Cada cuánto tiempo se debe limpiar la lavadora

Una recomendación general es realizar una limpieza de mantenimiento aproximadamente una vez al mes, aunque la frecuencia puede variar según el modelo, la intensidad de uso y las indicaciones del fabricante.

Algunas lavadoras cuentan con ciclos específicos de autolimpieza, identificados con nombres como Tub Clean. Estos programas ayudan a retirar residuos del tambor y mantener el interior del equipo en mejores condiciones.

Si el aparato no dispone de esa función, conviene revisar periódicamente el cajón del detergente, las juntas de la puerta, los filtros accesibles y el tambor. Para evitar daños, es importante consultar el manual antes de desmontar piezas o aplicar productos de limpieza.

Cinco zonas de la lavadora que necesitan mantenimiento

La limpieza no debe limitarse al tambor. La humedad y los restos de jabón también pueden acumularse en otros componentes que pasan inadvertidos durante el uso cotidiano.

1. Cajón del detergente

El compartimento donde se coloca el jabón y el suavizante puede acumular residuos pegajosos y manchas de moho.

Para limpiarlo, retira el cajón si el modelo lo permite y utiliza agua tibia, jabón y un cepillo suave. Enjuaga bien y deja que se seque antes de colocarlo nuevamente.

2. Filtro de drenaje

El filtro puede retener pelusas, cabellos, monedas y otros objetos pequeños que dificultan la salida del agua.

Antes de abrirlo, consulta las instrucciones del fabricante. Desconecta la lavadora si así lo indica el manual, prepara un recipiente para recoger el agua residual y limpia el filtro cuidadosamente. Si está obstruido, dañado o no puedes retirarlo con facilidad, evita forzarlo.

3. Tambor

Los restos de detergente y la humedad pueden favorecer la aparición de olores desagradables incluso cuando el equipo se utiliza con frecuencia.

Si la lavadora tiene un programa de autolimpieza, utiliza ese ciclo y sigue las indicaciones del fabricante sobre el producto que debes emplear. Si no cuenta con esta función, consulta el manual para saber cómo limpiar el tambor sin dañar sus componentes.

4. Goma de la puerta

En las lavadoras de carga frontal, el empaque de goma puede acumular agua, pelusas y residuos entre sus pliegues.

Limpia cuidadosamente la superficie con un paño húmedo y jabón suave. Después, seca los pliegues y revisa si hay manchas persistentes, grietas o deterioro.

No utilices vinagre, cloro ni otros productos agresivos sobre la goma sin comprobar antes que el fabricante los autorice, ya que algunos materiales pueden dañarse con determinados químicos.

5. Mangueras y conexiones

Las mangueras de entrada de agua y desagüe también requieren inspecciones periódicas. Busca señales de humedad, grietas, deformaciones, conexiones flojas o fugas.

Detectar estos problemas a tiempo puede evitar filtraciones y fallas de drenaje. Si observas daños, cierra el suministro de agua y solicita una revisión técnica cuando sea necesario.

Cómo evitar que aparezca moho en la lavadora

Además de la limpieza mensual, algunos hábitos cotidianos ayudan a reducir la humedad y la acumulación de residuos.

  • Deja la puerta entreabierta después de lavar, siempre que sea seguro hacerlo, para facilitar la ventilación del tambor.
  • Mantén abierto el cajón del detergente durante un tiempo después del ciclo, si el diseño lo permite.
  • Utiliza la cantidad adecuada de jabón. El exceso de detergente puede dejar residuos en el interior.
  • Retira la ropa al terminar el lavado para evitar que permanezca en un ambiente húmedo.
  • Limpia los restos de agua y suciedad de la goma de la puerta.
  • Ejecuta el ciclo de limpieza recomendado por el fabricante con la periodicidad indicada en el manual.

Estas medidas son especialmente útiles cuando la lavadora se encuentra en espacios con poca ventilación o se utiliza varias veces al día.

¿Se puede usar vinagre y bicarbonato para limpiar la lavadora?

Aunque el vinagre blanco y el bicarbonato de sodio se utilizan habitualmente en la limpieza doméstica, no deben considerarse automáticamente la mejor opción para cualquier lavadora.

Algunos fabricantes desaconsejan determinados productos caseros porque pueden afectar juntas, mangueras u otros componentes. Por eso, lo más seguro es utilizar el ciclo y los productos de limpieza autorizados para el modelo.

Nunca mezcles vinagre con cloro o lejía, ya que la combinación puede liberar gases tóxicos. Tampoco combines productos de limpieza diferentes si sus etiquetas no indican expresamente que es seguro hacerlo.

Si el mal olor persiste después de una limpieza adecuada, podría existir una obstrucción en el drenaje, acumulación de residuos en zonas internas o un problema en la instalación. En ese caso, conviene solicitar una revisión técnica en lugar de aumentar la cantidad de productos químicos.

Cuándo conviene solicitar una revisión técnica

Hay señales que indican que la lavadora puede necesitar algo más que una limpieza rutinaria: agua que no se evacua correctamente, fugas, ruidos inusuales, ciclos que se interrumpen o un olor desagradable que reaparece poco después de limpiar.

En esas situaciones, revisar las mangueras, las conexiones y el sistema de drenaje puede ayudar a identificar el origen del problema. Si la falla requiere desmontar componentes internos, es preferible recurrir a personal especializado.

El mantenimiento preventivo no elimina todos los riesgos de avería, pero ayuda a detectar deterioros y reducir la acumulación de suciedad. Dedicar unos minutos al mes a la limpieza y la inspección de la lavadora puede contribuir a conservar su rendimiento y evitar gastos innecesarios.

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