La comunidad científica y educativa del país dio un paso decisivo con la firma de la Declaración de Cuernavaca, un acuerdo que alinea la investigación académica con los desafíos estratégicos de México. El documento surgió tras el encuentro entre la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, encabezada por Rosaura Ruiz Gutiérrez, y la Secretaría de Educación Pública, dirigida por Mario Delgado Carrillo. Ambas instituciones reunieron a más de 170 rectoras y rectores de universidades e Instituciones de Educación Superior con el propósito de vincular el conocimiento científico al desarrollo nacional, siguiendo la línea marcada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Colaboración académica para problemas prioritarios
Durante el encuentro, realizado en el marco del STS Fórum de América Latina y el Caribe, las autoridades subrayaron la importancia de que la ciencia y las humanidades participen activamente en la toma de decisiones públicas. Ruiz Gutiérrez destacó que la investigación debe salir de los laboratorios y llegar a las comunidades, especialmente a regiones con rezago histórico. Señaló que el conocimiento científico puede contribuir de manera directa en temas como movilidad, sustentabilidad, salud y desarrollo económico regional.
Por su parte, Delgado Carrillo enfatizó que impulsar la ciencia no solo implica incrementar presupuestos, sino garantizar que las innovaciones generadas en las universidades se conviertan en soluciones tecnológicas aplicadas a problemas reales. El funcionario recalcó que la colaboración entre instituciones académicas y sectores productivos será clave para fortalecer la soberanía tecnológica del país.
