Ciencia UNAM: Investigan el melanoma acral, el cáncer de piel más frecuente en México

UNAM

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) encabezan un estudio internacional pionero para descifrar el genoma del melanoma acral. A diferencia de los tipos de cáncer de piel más conocidos en el mundo, este subtipo no está relacionado con la radiación solar y es el que más afecta a la población mexicana, representando casi el 50% de los diagnósticos de melanoma en el país.

Un cáncer con identidad genética propia

El estudio, publicado en la prestigiosa revista Nature, revela que las causas del melanoma acral han sido poco estudiadas globalmente debido a su baja incidencia en Europa y Estados Unidos. Sin embargo, en México y Latinoamérica es un problema de salud pública prioritario.

Hallazgos clave de la investigación:

  • Ubicación específica: Aparece en las palmas de las manos, plantas de los pies y debajo de las uñas.

  • Influencia de la ancestría: Los científicos descubrieron que las mutaciones genéticas del tumor varían según el origen genético del paciente.

    • Pacientes con mayor ascendencia europea suelen presentar mutaciones en el gen BRAF, que ya cuenta con tratamientos específicos.

    • Pacientes con mayor componente amerindio presentan mutaciones en genes como KIT, para los cuales las terapias actuales son menos efectivas.

  • Origen celular: El análisis sugiere que el tumor puede nacer de distintos tipos de células pigmentarias, lo que explicaría por qué algunos pacientes no responden a los fármacos convencionales.

El reto de la detección tardía en México

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Cancerología (INCan), en México se detectan anualmente entre 3,000 y 3,500 casos de melanoma. El subtipo acral es particularmente peligroso porque:

  1. Es “invisible” al sol: Al no depender de la radiación UV, las personas no suelen vigilar estas zonas del cuerpo.

  2. Diagnóstico avanzado: Suele identificarse en etapas críticas, lo que complica el pronóstico de recuperación.

  3. Falta de terapias específicas: Al haber poca investigación internacional, no existen fármacos diseñados específicamente para las variantes genéticas encontradas en la población mestiza y amerindia.

Hacia una medicina genómica mexicana

La doctora Carla Daniela Robles Espinosa, coordinadora del Laboratorio Internacional de Investigación sobre el Genoma Humano (LIIGH), destacó que este proyecto es un paso firme hacia la soberanía científica. Generar datos basados en la población mexicana permitirá diseñar terapias personalizadas y protocolos de detección temprana que realmente funcionen para los perfiles genéticos locales.

“Es clave entender por qué la mayoría de las y los pacientes mexicanos no se benefician de las terapias existentes”, señaló la investigadora.

Entradas relacionadas