El gigante tecnológico Meta emprendió acciones legales contra diversas personas y empresas que utilizaron inteligencia artificial para suplantar la identidad de figuras públicas. Mediante el uso de deepfakes, estos anunciantes fraudulentos engañaron a usuarios en Brasil y China para comercializar productos de salud sin registro y falsas inversiones. Por consiguiente, la matriz de Facebook e Instagram busca frenar una ola de desinformación que afecta la integridad de marcas globales y la seguridad de sus consumidores.
¿Cómo operan las redes de fraude en Brasil?
En el mercado brasileño, la compañía demandó a Daniel de Brites, quien encabezaba una operación de estafa mediante videos hiperrealistas de médicos prestigiosos. Estos materiales promocionaban suplementos para la salud carentes de aval regulatorio, mientras el autor vendía cursos para replicar dichas tácticas de engaño. Por esta razón, el oncólogo Drauzio Varella, una de las víctimas de suplantación, calificó la medida como insuficiente frente a la magnitud del problema.
Asimismo, Meta extendió las demandas a otros individuos como Vitor Lourenço de Souza y Milena Luciani Sanchez por prácticas similares en la región. Igualmente, las investigaciones previas revelaron que estos estafadores prometían ganancias diarias de hasta 200 dólares a sus alumnos. En consecuencia, la plataforma enfrenta una presión creciente para mejorar sus filtros de publicidad, pues los afectados consideran que el sistema actual facilita la difusión masiva de estos contenidos maliciosos.
¿Qué organizaciones fueron señaladas en Asia?
La ofensiva jurídica de Meta también alcanzó al continente asiático, específicamente en China y Vietnam. En el primer caso, la empresa demandó a Shenzhen Yunzheng Technology por suplantar a celebridades con el fin de atraer víctimas a supuestos grupos de inversión de alto rendimiento. De esta manera, los delincuentes utilizaban la tecnología sintética para dotar de una falsa legitimidad a esquemas financieros que terminaban en el robo de activos.
Por otro lado, la compañía vietnamita Lý Văn Lâm enfrenta cargos por publicar anuncios fraudulentos de artículos de lujo, específicamente carteras de la marca Longchamp. Por lo tanto, el uso de herramientas generativas no solo impacta en la salud pública, sino también en los derechos de propiedad intelectual de firmas internacionales. Estos procesos judiciales pretenden establecer un precedente contra quienes explotan la vulnerabilidad de los usuarios a través de representaciones digitales falsas.
¿Cómo protegerse de estas estafas digitales?
Ante la sofisticación de las imágenes creadas con IA, resulta indispensable verificar la autenticidad de los perfiles antes de realizar cualquier compra o inversión. Finalmente, el éxito de estas demandas dependerá de la cooperación internacional para desmantelar las infraestructuras técnicas de los estafadores.
