El crecimiento de las apuestas y el juego en internet en México ha encendido las alertas entre especialistas en salud mental, quienes advierten que esta práctica se ha convertido en un problema emergente con impacto directo en el bienestar de miles de personas. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) 2025, alrededor de cuatro millones de personas participan en juegos de apuesta, de las cuales más de 249 mil presentan conductas problemáticas.
Instituciones como la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz y el Instituto Nacional de Seguridad Pública coinciden en que este fenómeno aún no ha sido medido con precisión a nivel poblacional, lo que dificulta dimensionar su impacto real en el país.
El problema no es menor. Según la Encodat 2025, el 4.3% de la población entre 12 y 65 años participa en juegos de apuestas, mientras que el 6.3% de estos jugadores ya presenta signos de comportamiento problemático. Además, el malestar psicológico alcanza al 8.1% de la población general, con mayor incidencia en adolescentes, donde la cifra sube al 10%.
Un problema que va más allá del entretenimiento
El juego con apuestas, especialmente en plataformas digitales, ha dejado de ser una actividad ocasional para convertirse en un riesgo para la salud mental. Especialistas señalan que la facilidad de acceso —a través de teléfonos móviles, tabletas o computadoras— ha incrementado la exposición, permitiendo apostar en cualquier momento del día.
El médico Joaquín Castillo Joo, del Instituto Mexicano del Seguro Social, explica que la ludopatía es un trastorno caracterizado por la necesidad compulsiva de apostar dinero, lo que puede llevar a endeudamiento y, en casos extremos, a conductas delictivas.
Además, quienes intentan dejar esta práctica pueden experimentar síntomas similares a los de otras adicciones, como ansiedad, irritabilidad e insomnio, lo que afecta su vida personal, familiar y laboral.
Factores de riesgo y población vulnerable
Los especialistas identifican múltiples factores que pueden detonar el desarrollo de este trastorno. En el ámbito psicológico, se relaciona con padecimientos como ansiedad, depresión o trastorno bipolar. En el plano biológico, se han detectado alteraciones en el sistema dopaminérgico, responsable de generar sensaciones de recompensa.
Por otro lado, los factores sociales también juegan un papel clave. La normalización del juego, la publicidad agresiva y la facilidad de acceso a plataformas digitales incrementan el riesgo, especialmente en jóvenes.
En adolescentes, el panorama es aún más preocupante: el 6.9% ha participado en apuestas, y de ellos, el 7% presenta problemas asociados. Además, el uso de videojuegos también ha crecido, con un 59.5% de participación en este grupo, aunque solo un 1.2% cumple criterios de trastorno.
Prevención y atención: claves para frenar el problema
Ante este escenario, especialistas coinciden en que la prevención es fundamental. Entre las principales recomendaciones destacan fomentar la educación sobre los riesgos del juego, promover actividades recreativas sin apuestas y limitar la publicidad dirigida a menores.
Asimismo, el Instituto Mexicano del Seguro Social ofrece atención médica para personas con ludopatía, comenzando en las Unidades de Medicina Familiar, donde se realiza una evaluación integral y, en caso necesario, se canaliza a servicios de psiquiatría.
El reto, advierten expertos, es actuar a tiempo. El crecimiento de las apuestas en línea y su impacto en la salud mental representan un desafío que requiere atención urgente, tanto desde el ámbito de la salud pública como en la regulación de estas plataformas.