El gobierno busca mejorar la comprensión lectora tras detectar efectos negativos del uso excesivo de pantallas
El gobierno de Suecia ha decidido dar un giro a su modelo educativo al retomar el uso prioritario de libros físicos, papel y bolígrafos en las aulas, con el objetivo de frenar la caída en los niveles de comprensión lectora entre estudiantes.
La medida forma parte de una estrategia que prioriza el aprendizaje tradicional bajo el lema “de la pantalla a la carpeta”, dejando atrás la fuerte digitalización que caracterizó al sistema educativo en años recientes.
Menos pantallas en las aulas
Como parte de este cambio, las autoridades educativas eliminaron la obligatoriedad del uso de herramientas digitales en nivel preescolar, buscando reducir las distracciones y mejorar la concentración desde edades tempranas.
La decisión responde a diversas investigaciones que advierten que el uso excesivo de pantallas puede afectar el desarrollo cognitivo, especialmente en niños, al limitar su capacidad de atención y comprensión.
Preocupación por el rendimiento académico
En los últimos años, Suecia había apostado por una educación altamente digitalizada, incorporando tablets y plataformas en línea como herramientas centrales del aprendizaje. Sin embargo, evaluaciones recientes evidenciaron un retroceso en habilidades clave como la lectura comprensiva.
Ante este escenario, el gobierno optó por reforzar métodos tradicionales que, según especialistas, favorecen una mayor retención de información y un aprendizaje más profundo.
Regreso a lo básico
El uso de libros impresos, escritura a mano y materiales físicos busca reequilibrar el entorno educativo, combinando tecnología con prácticas que han demostrado eficacia durante décadas.
Expertos señalan que escribir a mano, por ejemplo, activa procesos cognitivos más complejos que el uso de dispositivos digitales, lo que impacta positivamente en la memoria y el aprendizaje.
Un modelo que podría replicarse
La decisión de Suecia ha generado interés internacional, ya que abre el debate sobre el papel de la tecnología en la educación y sus efectos en el desarrollo infantil.
Mientras algunos países continúan apostando por la digitalización total, otros comienzan a replantear el equilibrio entre innovación y métodos tradicionales en las aulas.
