La inteligencia artificial médica en el IMSS será una de las principales apuestas tecnológicas del instituto para modernizar la atención de los derechohabientes. La institución prepara la incorporación de asistentes virtuales capaces de analizar millones de registros clínicos con el objetivo de apoyar a los médicos durante las consultas y optimizar los tiempos de atención.
Además de fortalecer el expediente clínico electrónico, el proyecto forma parte de una estrategia más amplia para avanzar hacia la interoperabilidad del sistema de salud pública en México, permitiendo que la información médica pueda consultarse entre distintas instituciones.
Inteligencia artificial médica en el IMSS ayudará a los médicos durante las consultas
La directora de Innovación y Desarrollo Tecnológico del IMSS, Claudia Vázquez Espinoza, informó que el instituto trabaja en el desarrollo de un asistente virtual impulsado por inteligencia artificial.
La herramienta permitirá analizar grandes volúmenes de información clínica para facilitar la toma de decisiones médicas y reducir el tiempo que los profesionales de la salud destinan a revisar historiales extensos.
El objetivo es que los médicos puedan acceder de manera más rápida a antecedentes relevantes de cada paciente, especialmente en casos de enfermedades crónicas o tratamientos prolongados.
El IMSS cuenta con una de las bases de datos médicas más grandes del país
La inteligencia artificial médica en el IMSS tendrá acceso a una de las plataformas de información sanitaria más importantes de México.
Actualmente, el expediente clínico digital del instituto concentra:
- Más de 53.7 millones de expedientes clínicos.
- Alrededor de 722 millones de notas médicas.
- Cerca de 1,796 millones de recetas emitidas.
- Más de 1,186 millones de estudios de laboratorio.
Estos registros provienen de aproximadamente 1,600 unidades médicas distribuidas en los tres niveles de atención que opera el instituto en todo el país.
Infraestructura tecnológica respalda el proyecto
La implementación de inteligencia artificial médica en el IMSS se apoya en una infraestructura tecnológica de gran escala.
De acuerdo con especialistas vinculados al proyecto, la plataforma digital del instituto opera actualmente miles de microservicios y más de un centenar de aplicaciones que procesan un volumen masivo de información diariamente.
La red tecnológica puede gestionar alrededor de mil millones de transacciones al día y alcanzar cifras mucho mayores durante periodos de alta demanda.
Esta capacidad permite procesar datos clínicos complejos y desarrollar herramientas avanzadas para el análisis de información médica.
Interoperabilidad: el siguiente paso para el sistema de salud
Uno de los objetivos más ambiciosos del proyecto es lograr la interoperabilidad entre las distintas instituciones públicas de salud.
La meta es que un ciudadano pueda consultar su historial clínico de manera inmediata en dependencias como el ISSSTE o los servicios de IMSS-Bienestar cuando cambie de régimen laboral o requiera atención médica en otra institución.
Las autoridades prevén que los primeros avances operativos de este sistema comiencen a observarse durante 2027.
Los retos de la digitalización del sistema de salud
Aunque el IMSS ha logrado consolidar un expediente clínico electrónico de gran alcance, el proceso de transformación digital no avanza al mismo ritmo en todas las instituciones públicas.
Mientras el instituto ha desarrollado su infraestructura durante los últimos años, otras dependencias aún trabajan en la migración de documentos físicos hacia plataformas digitales.
Por ello, especialistas consideran que uno de los principales desafíos será garantizar que todos los sistemas puedan intercambiar información de manera segura, eficiente y respetando la privacidad de los pacientes.
¿Qué beneficios podría traer la inteligencia artificial médica en el IMSS?
Las autoridades esperan que la inteligencia artificial médica en el IMSS contribuya a reducir cargas administrativas, mejorar la atención clínica y fortalecer las estrategias de prevención de enfermedades.
Asimismo, podría facilitar la identificación de factores de riesgo, optimizar el seguimiento de pacientes con padecimientos crónicos y agilizar el acceso a información relevante durante las consultas.
El éxito del proyecto dependerá de que las nuevas herramientas tecnológicas complementen el trabajo de médicos y especialistas, manteniendo siempre la protección de los datos personales y la calidad de la atención médica como prioridades.