Un equipo internacional de investigadores logró reconstruir el rostro de dos mujeres enterradas hace 6,000 años en una antigua mina de pedernal ubicada en el bosque de Krumlov, en la actual República Checa. Gracias a estudios de ADN y técnicas de antropología forense, los científicos pudieron conocer cómo eran físicamente, aunque todavía desconocen por qué terminaron sepultadas en el fondo de un pozo junto a un recién nacido y un perro.
El hallazgo continúa siendo uno de los descubrimientos arqueológicos más intrigantes del Neolítico europeo.
¿Dónde fueron encontradas las mujeres enterradas hace 6,000 años?
Los restos fueron localizados en una antigua mina de pedernal descubierta durante excavaciones arqueológicas en el bosque de Krumlov.
Este yacimiento fue explotado desde la Edad de Piedra y proporcionaba pedernal, un material utilizado para fabricar:
- Herramientas.
- Armas cortantes.
- Instrumentos para producir fuego.
En 2002, los arqueólogos localizaron dos esqueletos femeninos en el interior de uno de los pozos de extracción.
Una de las mujeres se encontraba a unos seis metros de profundidad, mientras que la otra yacía aproximadamente un metro más abajo, con el cuerpo adaptado a la forma del estrecho pozo.
El ADN reveló que probablemente eran hermanas
Las pruebas genéticas permitieron descubrir que ambas mujeres estaban emparentadas y, con alta probabilidad, eran hermanas.
La reconstrucción facial mostró diferencias llamativas entre ambas:
- Una habría tenido ojos azules.
- La otra posiblemente tenía ojos verdes o marrones.
- Una era rubia.
- La otra tenía cabello castaño.
Los análisis también descartaron cualquier parentesco entre ellas y el bebé cuyos restos aparecieron en el mismo lugar.
¿Cómo era la vida de estas mujeres?
Los estudios antropológicos permitieron conocer varios aspectos de su vida.
Los investigadores estiman que ambas tenían entre 30 y 40 años al momento de morir y medían apenas entre 1.46 y 1.48 metros, una estatura inferior al promedio de su época.
Sus huesos revelaron señales de una vida extremadamente difícil:
- Desnutrición durante la infancia.
- Enfermedades en los primeros años de vida.
- Fracturas que nunca cicatrizaron correctamente.
- Desgaste severo en la columna vertebral.
- Evidencias de cargar grandes pesos durante años.
Paradójicamente, en la edad adulta consumían carne con frecuencia, un alimento poco común para muchas comunidades neolíticas de la región.
¿Trabajaban en la mina?
Los especialistas consideran muy probable que ambas mujeres participaran en labores relacionadas con la extracción de pedernal.
Las lesiones presentes en el esqueleto indican años de trabajo físico intenso, compatible con actividades mineras o de transporte de materiales pesados.
Este hallazgo también ofrece información sobre el papel que algunas mujeres desempeñaban en las primeras sociedades agrícolas europeas.
El gran misterio: ¿por qué fueron enterradas allí?
Aunque la reconstrucción permitió conocer su apariencia y parte de su historia, el motivo por el que terminaron dentro del pozo sigue siendo desconocido.
Los investigadores manejan varias hipótesis.
Un posible ritual funerario
Una teoría plantea que la mina pudo haber sido un sitio ceremonial donde las comunidades realizaban rituales para devolver a la tierra aquello que obtenían de ella.
En este contexto, los entierros podrían formar parte de prácticas religiosas o ceremonias de carácter simbólico.
¿Fueron víctimas de un sacrificio?
Otra posibilidad es que las mujeres hayan sido sacrificadas o abandonadas tras años de trabajo forzado.
Algunos especialistas consideran que el fortalecimiento de estructuras sociales dominadas por hombres durante el Eneolítico pudo haber obligado a personas consideradas más vulnerables a realizar los trabajos más pesados.
Hasta el momento, no existen pruebas concluyentes que permitan confirmar esta hipótesis.
Otros hallazgos aumentan el misterio
Dentro del mismo pozo también aparecieron:
- El esqueleto de un recién nacido.
- Restos de un perro.
- Huesos de una liebre.
- Restos de una rana.
La presencia de estos animales sugiere que el pozo permaneció abierto durante algún tiempo y pudo haber tenido un uso ceremonial además de funerario.
Las mujeres enterradas hace 6,000 años siguen guardando secretos
La reconstrucción de las mujeres enterradas hace 6,000 años representa un importante avance para la arqueología, ya que permite conocer el aspecto y las condiciones de vida de personas que habitaron Europa durante el Neolítico.
Sin embargo, el verdadero enigma permanece sin resolver: los científicos aún no saben si ambas hermanas fueron víctimas de un ritual, trabajadoras de la mina o protagonistas de una historia que quedó sepultada bajo tierra durante más de seis milenios.