Hallan seis estructuras a 3.000 km de profundidad, entre el manto y el núcleo terrestre

¿Qué oculta el interior del planeta?

Explorar las entrañas del planeta resulta posible sin cavar pozos gigantescos. Recientemente, una inteligencia artificial analizó millones de registros sísmicos y detectó sorpresas ocultas a 3.000 kilómetros de profundidad. Estos hallazgos se ubican exactamente donde termina el manto terrestre y comienza el núcleo líquido. Además, los científicos identificaron seis zonas desconocidas con materiales totalmente distintos al resto de las rocas circundantes.

¿Cómo descubrieron este paisaje profundo?

El equipo de la Academia China de Ciencias aprovechó la energía viajera de los grandes terremotos. En primer lugar, los expertos rastrearon ondas tenues llamadas precursoras PKP, las cuales rebotan al chocar con irregularidades en el fondo de la Tierra. Posteriormente, el sistema computacional rescató más de 175.000 ecos limpios, una cifra diez veces superior a los datos del pasado. Gracias a este logro, los sismólogos trazaron un mapa detallado sobre el abismo terrestre.

¿Guardan estos bloques el origen de la Luna?

Estas gigantescas acumulaciones de roca se ubican debajo de Eurasia y el océano Atlántico Sur. Asimismo, los investigadores sospechan que estas anomalías corresponden a fragmentos de Theia, un antiguo protoplaneta que chocó violentamente contra la Tierra durante la juventud del sistema solar.

¿Por qué importa este hallazgo en la superficie?

El movimiento de estas masas profundas regula la salida del calor interno hacia el exterior. Por lo tanto, el comportamiento de estas rocas condiciona la actividad volcánica y la tectónica de placas. En consecuencia, comprender estos colosos ayuda a descifrar el campo magnético que defiende al planeta de la radiación espacial.

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