La tecnológica busca colocar al menos 25 mil millones de dólares en bonos, mientras sus inversiones en centros de datos presionan el flujo de efectivo pese al crecimiento de Azure.
Microsoft busca captar al menos 25 mil millones de dólares mediante una emisión de bonos en Estados Unidos para respaldar sus necesidades financieras en medio de la expansión de su infraestructura de inteligencia artificial (IA). La operación representa su primera colocación de deuda de este tipo en el mercado estadounidense desde 2017, según información citada por Bloomberg.
La empresa dirigida por Satya Nadella destina miles de millones de dólares a centros de datos, equipos y servicios en la nube para atender la creciente demanda de herramientas de IA. Sin embargo, el volumen de estas inversiones también está presionando el efectivo disponible para financiar sus operaciones.
La emisión ocurre pese a que Microsoft conserva la máxima calificación crediticia, una posición que le permite acceder a financiamiento en condiciones favorables.
Microsoft prepara bonos con vencimientos de hasta 40 años
La colocación contempla hasta 10 tramos de deuda, con vencimientos que van de dos a 40 años. La estructura incluye dos bonos de tasa variable y ocho de tasa fija, de acuerdo con los términos de la oferta citados por medios financieros.
Los diferenciales ofrecidos sobre los bonos del Tesoro de Estados Unidos varían según el plazo. Para los títulos a dos años se reportaron márgenes de entre 0.50 y 0.55 puntos porcentuales, mientras que para los bonos con vencimiento en 2066 se situaron entre 1.30 y 1.35 puntos.
Wells Fargo, JPMorgan Chase y UBS participan como organizadores de la operación. El monto definitivo dependerá de la demanda de los inversionistas y la liquidación está prevista para el 4 de noviembre de 2026.
Los recursos podrán destinarse a distintos fines corporativos, entre ellos inversiones de capital, capital de trabajo, recompra de acciones, adquisiciones y pago de deuda existente.
¿Por qué Microsoft necesita financiamiento externo?
La última emisión de bonos de Microsoft en Estados Unidos ocurrió en 2017, cuando obtuvo alrededor de 17 mil millones de dólares. En aquella ocasión, parte de los recursos se destinó a financiar la compra de LinkedIn.
Ahora, la principal presión financiera proviene de la expansión de su infraestructura tecnológica. Microsoft reportó una inversión de 45 mil 200 millones de dólares en centros de datos y equipos durante el trimestre concluido en septiembre, incluidos los arrendamientos, según los datos citados en la información original.
Al mismo tiempo, su flujo de caja libre cayó 27%, hasta 18 mil 600 millones de dólares. Este indicador refleja el efectivo que queda después de cubrir gastos operativos e inversiones de capital, por lo que su reducción muestra el impacto de los desembolsos relacionados con la infraestructura.
La emisión de deuda no significa, por sí sola, que Microsoft atraviese una crisis financiera. La operación permite obtener recursos adicionales sin depender exclusivamente del efectivo generado por sus actividades.
Azure crece, pero la demanda de infraestructura sigue aumentando
Mientras Microsoft incrementa su gasto, su negocio de computación en la nube mantiene un crecimiento importante. Los ingresos de Azure aumentaron 48%, hasta 33 mil 200 millones de dólares, durante el periodo reportado.
La compañía también anticipó un crecimiento de entre 49% y 50% para el trimestre en curso, de acuerdo con las cifras difundidas.
Amy Hood, directora financiera de Microsoft, señaló ante analistas que la demanda continúa superando la oferta disponible. Esta situación explica parte de la presión para ampliar la capacidad de los centros de datos y adquirir equipos que permitan atender a clientes empresariales y servicios de inteligencia artificial.
El reto consiste en mantener el crecimiento de Azure y de las herramientas de IA sin que las inversiones reduzcan demasiado el efectivo disponible para otras necesidades corporativas.
Microsoft conserva la máxima calificación crediticia
La compañía mantiene una calificación AAA por parte de Moody’s y S&P Global Ratings, según la información publicada. Se trata del nivel más alto de solvencia crediticia y una ventaja para obtener financiamiento en los mercados.
Microsoft comparte esta categoría entre las empresas estadounidenses que cotizan en bolsa con Johnson & Johnson, de acuerdo con los datos citados en el reporte.
Sin embargo, contar con una calificación elevada no elimina los riesgos asociados al endeudamiento. Los inversionistas siguen de cerca el volumen de recursos que las grandes tecnológicas destinan a la inteligencia artificial y la capacidad de esas inversiones para generar ingresos suficientes en el futuro.
La deuda de las grandes tecnológicas aumenta por la IA
Microsoft no es la única compañía que recurre a los mercados de deuda para financiar su expansión tecnológica. Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle duplicaron su deuda combinada en cinco años, hasta alcanzar aproximadamente 350 mil millones de dólares, según cifras de Bloomberg citadas por medios especializados.
Alphabet también anunció una emisión de bonos por 25 mil millones de dólares en agosto, mientras que otras operaciones del sector han tenido una recepción desigual entre los inversionistas.
La preocupación central es si el crecimiento de los servicios de inteligencia artificial compensará el elevado costo de construir y operar centros de datos. Estas instalaciones requieren servidores, sistemas de refrigeración, energía y equipos especializados, además de inversiones continuas para ampliar su capacidad.
La emisión de Microsoft será una referencia para medir el interés del mercado por financiar a las grandes empresas tecnológicas. Aunque la compañía mantiene una posición crediticia sólida y Azure registra avances, el descenso de su flujo de caja libre muestra la magnitud del capital que exige la carrera por la inteligencia artificial.
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