Avance científico en Florida: Desarrollan “fórmula para bebés” de erizo de mar para salvar arrecifes

Florida

Científicos de la Universidad de Florida (UF) han logrado un hito en la biología marina al desarrollar una fórmula nutricional específica para crías de erizo de mar (Diadema antillarum). Este avance es vital para la restauración de los arrecifes de coral en el Caribe y Florida, los cuales han sufrido un deterioro severo desde la desaparición masiva de estos ejemplares en los años 80.

El erizo: El “jardinero” esencial del arrecife

Los erizos de mar desempeñan un rol ecológico insustituible. Según el profesor Josh Patterson, del Instituto de Ciencias Agrícolas y Alimentarias (IFAS), estos organismos funcionan como podadores naturales:

  • Control de algas: Consumen las algas que crecen sobre los corales, las cuales compiten por la luz solar y el espacio.

  • Equilibrio ecosistémico: Sin erizos, las algas asfixian al coral, impidiendo su crecimiento y provocando la muerte del arrecife.

  • El reto de la supervivencia: En estado silvestre y en laboratorios previos, el 99% de las crías moría antes de llegar a la edad adulta debido a una nutrición deficiente.

Una fórmula para reducir la mortalidad

La investigación, liderada por la estudiante de maestría Casey Hudspeth, se centró en identificar qué nutrientes necesitaban los erizos en su etapa larval y juvenil temprana.

  1. Dieta basada en microalgas: Se descubrió que una mezcla diversa de microalgas aumenta drásticamente las tasas de supervivencia.

  2. Crecimiento acelerado: Gracias a esta nueva fórmula, más ejemplares han logrado alcanzar la etapa infantil (aproximadamente 38 milímetros de largo, incluyendo espinas).

  3. Impacto estadístico: Los científicos señalan que reducir la mortalidad apenas un 1% es suficiente para duplicar la población de erizos adultos disponibles para la liberación.

De los laboratorios de Apollo Beach al océano

Una vez que los erizos superan la etapa crítica de crecimiento bajo la supervisión de la UF en Apollo Beach, son transferidos a instituciones aliadas como la Universidad de Miami (UM) y la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC).

Estas organizaciones se encargan de la fase final de crianza antes de liberarlos en los arrecifes de Florida, con la esperanza de que estas nuevas poblaciones de “jardineros marinos” recuperen la salud de los corales y restauren la biodiversidad del ecosistema.

“Estamos intentando crear una fórmula para bebés; en el pasado no sabíamos cómo alimentarlos mejor”, puntualizó Patterson.

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