El Papel que juegan las tecnologías de la información para los retos educativos en Latinoamérica

Retos y oportunidades de los sistemas educativos en América Latina tras la pandemia

Luego de un periodo crítico a causa de la pandemia de la COVID-19, América Latina vive en carne propia las dificultades de sus sistemas educativos, que todavía están en proceso de despertar ante las nuevas necesidades y demandas que la actual coyuntura presenta, así como frente a la urgencia de contar con información pertinente, relevante y de calidad como insumo crítico para el planeamiento de la educación. En este contexto, el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) llevó a cabo, entre el 3 y 5 de noviembre, una nueva edición del Foro Regional de Política Educativa.

Este encuentro virtual reunió a autoridades nacionales de 29 países de la región, además de centenares de representantes de la sociedad civil y expertos de organismos internacionales y del mundo académico para debatir sobre el rol de los sistemas de información para diseñar y reorientar políticas inclusivas en educación, centrándose en las implicancias políticas de la Agenda Educación 2030 y en estrategias efectivas para su implementación.

¿Cuentan los países con los datos educativos necesarios para responder a la pandemia?

Saber cómo responder frente a las nuevas demandas del sistema educativo en América Latina y el Caribe es una de las preocupaciones más urgentes entre los expertos que participaron en las distintas instancias del foro presentadas durante estos tres días. Algunas de estas demandas explicitadas por los Gobiernos han sido: la importancia de contar con datos que permitan acompañar la organización de la educación remota, el monitoreo de la asistencia escolar en las diferentes modalidades propuestas, la planificación del regreso a la presencialidad y la medición del impacto en los aprendizajes, entre otras necesidades.

La emergencia sin precedentes que representó la pandemia en el mundo ha hecho que los Sistemas de Información para la Gestión de la Educación (SIGEd) tengan que incluir nuevas variables y datos que antes no se tomaban en cuenta, lo cual representa nuevos desafíos técnicos para los equipos de los ministerios del ramo.

“En el contexto de exacerbación de la desigualdad de oportunidades como consecuencia de la pandemia, para los países de la región es clave tener sistemas de información eficaces, capaces de producir datos válidos y confiables, pero sobre todo utilizar esos datos recogidos y sistematizados en el proceso de planear y gestionar los sistemas educativos” comentó Pablo Cevallos Estrellas, Director de la Oficina para América Latina del IIPE UNESCO.

En los distintos paneles de discusión se abrieron espacios de reflexión en respuesta a algunos interrogantes y con intervenciones centradas en la necesidad de generar sistemas de información sensibles que visibilicen y permitan diagnosticar fenómenos de exclusión en los sistemas educativos en la región. Esto mismo permitió plantear algunos desafíos para el futuro, como la necesidad de realizar un mayor aprovechamiento de la información que ya existe en la política educativa ampliación de las posibilidades de desagregación de datos mediante la combinación de fuentes de información, la importancia de incluir variables que permitan evidenciar algunos factores condicionantes de acceso, y mejorar las estrategias de uso de la información dado que la información por sí sola no genera mejoras.

”Lo que hemos aprendido de esta crisis es que hay consideraciones sistémicas que son urgentes para poder construir los sistemas de información, y consideraciones de tecnología avanzada. Tenemos que tomar en cuenta los aspectos legales, políticos e institucionales. Necesitamos ir construyendo capacidades humanas y de organizaciones y aplicar la tecnología de vanguardia: big data e inteligencia artificial”, señaló Satoko Yano, Especialista de Programa en la Sección de Política Educativa, División de Políticas y Sistemas de Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida de la sede de UNESCO, en París.

Un panorama sobre los retos y las oportunidades que marcarán la educación en América Latina (conclusiones)

Algunas de las conclusiones generales encuentran puntos de coincidencia en la diversidad sociocultural y la desigualdad estructural en América Latina, y la importancia de los sistemas de información como un recurso fundamental para orientar la gestión de políticas educativas inclusivas, más aún a raíz de la pandemia. Algunos de estos puntos son la visión intersectorial y multiplataforma de los canales, así como un modelo “en red” de producción de información, con distintos actores que puedan aportar perspectivas complementarias.

Se destaca también el uso oportuno y efectivo de la información que se produce, y la importancia de que las escuelas, como actores clave, puedan hacer un uso óptimo de la información disponible, por lo que es necesario repensar el modelo de los sistemas de información para pasar de un modelo centralizado a uno más descentralizado. Asimismo, se deben establecer sistemas de información en redes conformadas por otros niveles de gestión tales como escuelas y direcciones regionales y locales. En ambas instancias se produce información cuantitativa y cualitativa valiosa que se encuentra subutilizada.

El desafío más importante es identificar la importancia del uso de la información para orientar la política educativa:
“La información por sí sola no genera mejoras, por lo que los esfuerzos no deben concentrarse solamente en la producción de información, sino también en fortalecer estrategias de uso de los datos para garantizar el pleno derecho a la educación”, resumió Cevallos Estarellas en sus palabras finales. “El Foro Regional tiene un gran valor agregado para que los países puedan aprender entre sí y, en cierto modo, es una experiencia de aprendizaje entre países con contextos culturales similares y niveles de desarrollo comparables. También es una gran oportunidad para que se encuentren, en tiempo real, funcionarios y técnicos de alto nivel de casi todos los ministerios de educación de América Latina y el Caribe y los expertos en política educativa para intercambiar ideas y experiencias, y deliberar libremente sobre problemas reales que enfrentan”, concluyó.

PANORAMA EN MÉXICO: EL USO DE LOS RESULTADOS DE LAS PRUEBAS DE EVALUACIÓN DE LOS APRENDIZAJES EN EL PLANEAMIENTO DE LAS POLÍTICAS EDUCATIVAS EN MÉXICO

En los últimos años hubo una gran expectativa en México con respecto al papel de las evaluaciones de aprendizaje nacionales e internacionales. Para ello se llevaron a cabo diversos operativos y se consolidó el diseño institucional que lo sustentó.

En la coyuntura actual, a tres años de una nueva Administración, se plantea un cambio de rumbo en la evaluación de los actores, instituciones o procesos del Sistema Educativo Nacional. En este marco, la evaluación de los aprendizajes se caracteriza por ser diagnóstica, formativa e integral. Ella tiene como finalidad contar con evidencia para promover la mejora educativa. Se concibe, sobre todo, como un insumo para el trabajo de los docentes en cada escuela.

En este sentido, se evidencia un cambio de foco en las intenciones de las evaluaciones estandarizadas. Éstas no parecen tener un papel preponderante para la política educativa actual, que se encuentra en un proceso de redefinición. Más allá de lo planteado en la normativa y en los instrumentos de política que orientan el quehacer educativo, los testimonios recuperados en este estudio evidencian que los diferentes actores –tanto institucionales, como políticos– aún están dándole significado a esta nueva concepción de la evaluación.

Aunado a lo anterior, el contexto de pandemia, producto de la COVID-19, suspendió la prueba Planea que debía tener lugar en marzo y abril de 2020. Lo mismo sucedió con la aplicación del examen PISA, que se tendría que estar aplicando en estos días (para contar con los resultados en 2022).

De acuerdo con el análisis de los instrumentos normativos de la política educativa mexicana, los resultados de los logros de aprendizaje se recuperan para la formulación de la política en las leyes secundarias (como la Ley General de Educación y, específicamente, en el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa Sectorial de Educación). Estos casos incluyen esta información para el diagnóstico de la situación educativa y como punto de partida para plantear los objetivos estratégicos de la política educativa.

Sobresalen los usos reportados por el área de desarrollo curricular, quien tomó resultados de las evaluaciones de Planea para identificar los aprendizajes clave que deben reforzarse y quien rediseñó partes del currículo de educación básica. También, a partir del confinamiento sanitario derivado de la COVID-19, la autoridad educativa empleó los resultados de Planea para identificar los aprendizajes indispensables a abordar en las condiciones de trabajo a distancia y/o virtual.

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