3I/ATLAS: el cometa interestelar más antiguo que se acerca a Marte

La comunidad científica mundial se prepara para un acontecimiento sin precedentes: el próximo 3 de octubre de 2025, el cometa 3I/ATLAS, de origen interestelar, pasará a tan solo 29 millones de kilómetros de Marte, ofreciendo una oportunidad única para observar un objeto más antiguo que nuestro propio Sol.

El descubrimiento de 3I/ATLAS en julio sorprendió a los astrónomos. Para algunos, se trata de un fragmento valioso del pasado cósmico; para otros, de un enigma lleno de anomalías que aún desafían explicaciones concluyentes.

Una reliquia interestelar rumbo al planeta rojo

Lo que diferencia a este cometa de otros es su trayectoria: no hay duda de que proviene del espacio interestelar, como en su momento sucedió con 1I/‘Oumuamua y 2I/Borisov. Sin embargo, a diferencia de ellos, ahora la humanidad cuenta con mejores instrumentos para estudiarlo.

La cámara HiRISE del orbitador Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) será clave para capturar imágenes de alta resolución del núcleo y la nube de polvo del cometa. Este evento astronómico podría marcar un antes y un después en el estudio de objetos de fuera del Sistema Solar.

¿El cometa más antiguo jamás registrado?

El equipo encabezado por Matthew Hopkins ha señalado que, según el modelo Ōtautahi–Oxford, la edad estimada de 3I/ATLAS rondaría los siete mil millones de años, lo que lo convertiría en el cometa más antiguo observado, más viejo incluso que nuestro Sol.

Este dato despierta enorme expectación, pues podría contener una firma química de los orígenes de la galaxia, ofreciendo pistas sobre la evolución de la materia en el universo.

Una composición sorprendente

Los análisis preliminares revelan que la nube de polvo que rodea a 3I/ATLAS es rica en dióxido de carbono, una rareza entre cometas conocidos. Si su actividad aumenta conforme se acerque al Sol, podría generar una cola visible que permitirá realizar análisis espectrales para determinar si contiene compuestos orgánicos complejos o materiales previos a la formación de sistemas planetarios.

Clave para entender nuestros orígenes

Más allá del espectáculo astronómico, 3I/ATLAS podría ayudar a responder una de las preguntas más profundas de la ciencia: ¿cómo se formó la Tierra? Diversos modelos sugieren que cuerpos como este habrían aportado agua, carbono y compuestos orgánicos a los planetas en formación, elementos esenciales para la vida.

Debate en la comunidad científica

Aunque la mayoría de expertos coincide en que se trata de un cometa natural, algunos mantienen abiertas hipótesis alternativas. El astrónomo Avi Loeb propuso una escala para medir lo “anómalo” de los objetos interestelares, otorgando a 3I/ATLAS un 4 de 10, debido a características inusuales.

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