La hazaña que impacta a la ciencia: energía desde el espacio rompe récord mundial

Un experimento reciente estableció un nuevo récord mundial al transmitir 1.1 kW de electricidad desde el espacio hacia la Tierra, marcando un avance significativo en la carrera por la energía solar espacial. La prueba, realizada por Star Catcher Industries en el Centro Espacial Kennedy de la NASA, superó el récord previo de 800 W logrado por DARPA en junio de 2025.

Un salto tecnológico en energía inalámbrica

Para lograrlo, la empresa empleó paneles solares comerciales y un sistema de transmisión óptica avanzada, capaz de enviar energía de manera inalámbrica mediante un láser multiespectral altamente concentrado. Este haz de luz es dirigido hacia otro conjunto de paneles solares en tierra, que lo convierten nuevamente en electricidad.

A diferencia de los sistemas tradicionales basados en microondas, esta técnica optimiza longitudes de onda específicas, reduciendo pérdidas y mejorando la eficiencia tanto en el envío como en la recepción de energía.

Cómo funciona la tecnología

El sistema de Star Catcher Industries opera recolectando y concentrando luz solar en órbita. Esa energía se transforma en longitudes de onda refinadas para maximizar el rendimiento de paneles solares espaciales. Luego, se transmite como un haz óptico a satélites clientes, que pueden multiplicar entre dos y diez veces su capacidad energética sin rediseñar su estructura.

Durante la demostración —aún realizada en tierra— se probaron varios tipos de paneles solares para validar la versatilidad del método. La compañía planea una prueba orbital para el próximo año, un paso clave hacia la comercialización.

Medio siglo de ideas, un presente de avances

El concepto de energía solar espacial fue planteado en 1968 por el científico Peter Glaser, quien imaginó enormes colectores solares transmitiendo energía a la Tierra mediante microondas. Hoy, esa idea revive con tecnologías más eficientes, impulsadas por la urgencia de reducir la dependencia global de combustibles fósiles.

Además de Star Catcher Industries y DARPA, China también desarrolla proyectos similares, lo que confirma la aceleración mundial en este campo.

Aplicaciones y futuro energético

Las posibles aplicaciones son amplias:

  • Recarga de satélites en órbita.

  • Suministro de energía a centros de datos espaciales.

  • Alimentación de fábricas orbitales.

  • Creación de una red eléctrica espacial resiliente para energía bajo demanda.

Andrew Rush, director ejecutivo y cofundador de la empresa, afirmó que los resultados obtenidos “acercan a la industria a una red eléctrica orbital robusta”, capaz de redefinir el suministro energético global en las próximas décadas.

La energía solar espacial permitiría energía continua, sin depender del clima, la noche o las estaciones. Lo que por décadas fue un concepto futurista empieza a mostrar resultados concretos.

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