El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la aprobación de nuevas normas de eficiencia de combustible para automóviles, una decisión que modifica los estándares establecidos durante la administración de Joe Biden y reduce la presión regulatoria para aumentar la presencia de vehículos eléctricos.
Trump aseguró que las nuevas disposiciones buscan disminuir los costos de fabricación de los automóviles y, con ello, facilitar una reducción en los precios para los consumidores. El Departamento de Transporte prevé dar a conocer los detalles definitivos de la normativa este lunes 28 de septiembre.
¿Qué cambiará con las nuevas reglas para los automóviles?
El cambio se concentra en los estándares CAFE, que establecen el promedio de eficiencia de combustible que deben cumplir las flotas de vehículos comercializadas por los fabricantes en Estados Unidos.
Durante la administración de Biden, las exigencias fueron incrementadas progresivamente con el objetivo de reducir el consumo de combustibles y las emisiones, además de incentivar la producción de automóviles eléctricos y modelos de mayor eficiencia.
La administración Trump plantea ahora reducir considerablemente esas exigencias. Si la norma definitiva mantiene los parámetros propuestos previamente, el promedio requerido para vehículos ligeros en 2031 quedaría alrededor de 34.5 millas por galón, frente a las aproximadamente 50.4 millas por galón previstas anteriormente.
Trump promete autos más baratos
El mandatario sostiene que reducir las exigencias permitirá a las compañías automotrices disminuir sus costos de producción y ofrecer vehículos más económicos.
Trump también ha cuestionado las políticas anteriores de impulso a los vehículos eléctricos, al considerar que limitaron las opciones de fabricantes y consumidores.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, adelantó que el anuncio completo llegará este lunes y lo presentó como una medida favorable para los trabajadores de la industria automotriz estadounidense.
Sin embargo, una menor exigencia de eficiencia también puede tener efectos en sentido contrario. Estimaciones gubernamentales realizadas sobre la propuesta anterior proyectaban un mayor consumo de gasolina durante las próximas décadas, así como un incremento en el gasto en combustible y en las emisiones de dióxido de carbono.
Un nuevo giro para los vehículos eléctricos en Estados Unidos
La modificación forma parte de un cambio más amplio en la política automotriz estadounidense. Durante el actual gobierno también se han reducido incentivos federales relacionados con la compra de vehículos eléctricos y se han flexibilizado otras medidas vinculadas con las emisiones y la transición energética.
Para fabricantes como General Motors, Ford y Stellantis, las nuevas reglas podrían otorgar mayor margen para decidir qué proporción de vehículos eléctricos, híbridos y de combustión producirán para el mercado estadounidense.
Los detalles finales serán determinantes para conocer hasta dónde llegará el cambio y cómo impactará en los precios de los automóviles, el consumo de gasolina y las estrategias de los principales fabricantes durante los próximos años.
