El director mexicano Guillermo del Toro confesó que su nueva versión de Frankenstein es uno de los proyectos más personales y dolorosos de su carrera.
Durante un conversatorio en honor a la escritora británica Mary Shelley, el cineasta compartió que quiso conectar emocionalmente con el espíritu que dio origen a la obra clásica.
“Cuando decidí adaptar Frankenstein, me dije: ‘quiero que sea tan biográfica y que me duela tanto como le dolió a Mary Shelley escribirlo’. Para mí es como cuando Johnny Cash canta Hurt: no la compuso, pero la siente como si fuera suya”, expresó.
El evento, moderado por el bibliotecario Ken Sanders, también tuvo un propósito solidario: recaudar fondos para reconstruir la biblioteca pública de Palisades, dañada por los incendios de enero.
Del Toro adelantó que su película, que se presentará esta noche en el Teatro Dolby, ofrecerá una lectura diferente del clásico. En esta versión, el doctor Víctor Frankenstein tiene un papel más relevante y su relación con su padre se convierte en el eje del conflicto.
“Quise llevar al cine escenas del libro que nunca se habían filmado. También reacomodé la dinámica de los personajes. Mi enfoque está en la relación entre padres e hijos”, explicó el director de El laberinto del fauno.
El realizador destacó que no busca reinventar el mito, sino explorar los dilemas humanos detrás de la creación, la culpa y la soledad.
Con esta cinta, Del Toro reafirma su lugar como uno de los autores más sensibles y visualmente poderosos del cine contemporáneo, capaz de transformar el terror en una reflexión sobre la condición humana.
