La tecnología desarrollada por los propios trabajadores ahora sustituye sus puestos
La desarrolladora de videojuegos King, responsable de títulos como Candy Crush y Farm Heroes Saga, confirmó el despido de cerca de 200 empleados, lo que representa aproximadamente el 10% de su plantilla global. La decisión se enmarca en una estrategia más amplia de reducción de personal implementada por Microsoft, empresa matriz de King, y está motivada por el objetivo de hacer la organización “más eficiente y manejable”.
Sin embargo, lo que ha causado mayor controversia entre empleados y analistas del sector es el hecho de que varios de los trabajadores despedidos pertenecían a equipos que, durante años, desarrollaron herramientas de inteligencia artificial orientadas a automatizar tareas clave como el diseño de niveles y el análisis de experiencia de usuario. Ahora, esas mismas herramientas asumirán sus funciones.
Según el medio especializado Mobile Gamer, el impacto de los despidos se concentra principalmente en el equipo de Farm Heroes Saga, con sede en Londres, donde prácticamente la mitad del personal será separado. Entre los roles afectados se encuentran diseñadores de niveles, investigadores de usuarios, redactores UX y narradores.
En palabras de un miembro del equipo, “la IA que construimos para acelerar el trabajo es la misma que ahora nos reemplazará”. Esta declaración pone en evidencia un conflicto ético creciente en la industria tecnológica: el uso de inteligencia artificial no solo como una herramienta de apoyo, sino como un sustituto directo de mano de obra humana.
Además de los motivos tecnológicos, algunos empleados entrevistados por Mobile Gamer expresaron preocupaciones sobre la cultura laboral dentro de King. Aseguran que varios despidos se han justificado con razones ambiguas, como haber manifestado inconformidad con los procesos internos o ser parte activa de grupos sociales dentro de la empresa. También señalaron que Recursos Humanos prioriza proteger a la compañía en lugar de brindar apoyo al personal afectado.
Varios trabajadores de rango medio o alto han sido puestos en “licencia de jardinería”, una práctica común en la que el empleado sigue recibiendo su salario sin asistir al trabajo, antes de su salida oficial. Este periodo concluirá en septiembre, mes en que King presentará su nuevo organigrama y estructura de operación.
Mientras la compañía asegura que estas decisiones apuntan a mejorar la eficiencia operativa, la medida ha despertado críticas por dejar sin empleo a personal calificado que ayudó directamente en el desarrollo de las herramientas que ahora los reemplazan.