La inteligencia artificial está transformando la manera en que se desarrolla software y, según David Fowler, ingeniero de Microsoft, escribir código manualmente ha quedado prácticamente obsoleto ante el avance de las herramientas capaces de generar, probar y revisar programas.
La afirmación no significa que los programadores vayan a desaparecer de inmediato. El cambio apunta hacia una modificación de sus funciones, con mayor énfasis en supervisar, corregir y validar el trabajo realizado por sistemas de inteligencia artificial.
¿Qué puede hacer la IA al programar?
Las herramientas de inteligencia artificial han pasado de limitarse a sugerir líneas de código a realizar tareas más complejas dentro del desarrollo de software.
Actualmente pueden:
- Generar código a partir de instrucciones.
- Construir partes de una aplicación.
- Ejecutar pruebas.
- Detectar determinados errores.
- Proponer correcciones.
- Analizar proyectos antes de una revisión humana.
Uno de los ejemplos es GitHub Copilot, plataforma de Microsoft que ha incorporado capacidades de agente para realizar diferentes etapas del desarrollo de software.
Este cambio permite que una persona formule instrucciones para la herramienta y posteriormente revise los resultados, en lugar de escribir manualmente cada línea del programa.
El código generado por IA todavía tiene riesgos
Aunque la automatización permite acelerar diferentes procesos, todavía existen problemas que requieren intervención humana.
Datos citados en el análisis señalan que una proporción importante del código generado por inteligencia artificial puede presentar vulnerabilidades de seguridad.
Un estudio de Veracode encontró que 45% del código producido mediante IA presenta vulnerabilidades, mientras que CodeRabbit reportó una mayor cantidad de problemas críticos y graves en código generado por estos sistemas frente al desarrollado por personas.
Por esta razón, que una herramienta pueda producir software funcional no significa necesariamente que el resultado sea seguro o esté listo para utilizarse en producción.
¿Cuál será el nuevo trabajo de los programadores?
La transformación impulsada por la IA puede llevar a que los desarrolladores dediquen menos tiempo a escribir código desde cero y más a supervisar el trabajo de los agentes.
Entre las tareas que cobran mayor importancia están:
- Diseñar instrucciones para los agentes de IA.
- Revisar el código generado.
- Detectar errores.
- Evaluar vulnerabilidades.
- Corregir resultados incorrectos.
- Validar que el software cumpla con los objetivos del proyecto.
- Tomar decisiones sobre arquitectura y funcionamiento.
De esta manera, el conocimiento de programación continúa siendo relevante, pero cambia la forma en que los profesionales lo aplican.
Microsoft también apuesta por los agentes de IA
La propia Microsoft está adaptando sus herramientas de desarrollo para trabajar con sistemas basados en agentes.
Aspire, por ejemplo, incorporó compatibilidad con MCP y una interfaz de línea de comandos orientada al trabajo con agentes.
El objetivo de este tipo de tecnologías es permitir que los sistemas de inteligencia artificial puedan interactuar con herramientas y procesos de desarrollo para ejecutar tareas de manera más autónoma.
La IA todavía necesita supervisión humana
Pese al avance de estas herramientas, la automatización no significa que los sistemas puedan desarrollar software sin control.
Investigaciones de Microsoft han mostrado que la precisión de los modelos puede disminuir cuando las tareas se vuelven más largas y complejas.
Esto mantiene vigente la necesidad de que los desarrolladores revisen los resultados y determinen si el código generado funciona correctamente y cumple con los estándares de seguridad.
Por ahora, el cambio más importante no parece ser la desaparición de los programadores, sino la evolución de su trabajo: la IA puede encargarse de una parte cada vez mayor de la escritura y ejecución del código, mientras las personas asumen un papel más importante en la supervisión, validación y toma de decisiones.